LOS ÁNGELES - Luego de cuatro triunfos casi rutinarios que comenzaron lo que esperan los Dodgers de Los Ángeles termine con su primer campeonato en 29 años, los habitantes de Hollywood finalmente necesitaban un héroe a quien exaltar en la marquesina de su gran teatro.

Consiguieron uno el pasado domingo y, como es el caso con todos los grandes héroes de Hollywood, la historia que lo precede es sumamente interesante.

El héroe en cuestión sería Justin Turner, quien destruyó un pitcheo de John Lackey y lo llevó sobre la barda del jardín central para un cuadrangular para dejar en el terreno de tres carreras con par de outs en el noveno inning, dándole a los Dodgers la victoria 4-1 sobre los Cachorros de Chicago el domingo y el liderato 2-0 en la Serie de Campeonato en la Liga Nacional.

Los precedentes son los siguientes: El bambinazo fue apenas el segundo para dejar en el terreno en la historia de la postemporada para los Dodgers, y ustedes muy probablemente recuerden el otro, o al menos hayan visto el video como 1.000 veces. Fue el cuadrangular de Kirk Gibson como bateador emergente para ganar el Juego 1 de la Serie Mundial de 1998 contra Oakland.

El partido del domingo marcó el aniversario 29 de aquella jugada legendaria, la cual permitió que los Dodgers avanzaran en consecuencia a su última victoria en la Serie Mundial. Los Dodgers están esperando con todas sus ansias que esa parte de la historia se repita.

"¿Qué dijiste? ¿Se cumplen hoy 29 años?" expresó de forma retórica el manager de los Dodgers Dave Roberts, agregando que esperaba que Turner repitiera el famoso gesto de alzar el puño hecho por Gibson a la hora de correr las bases. "Fue algo especial. Los muchachos lo sintieron. Nosotros lo sentimos".

"Los Cachorros, son un equipo de pelota muy bueno. Esos chicos pelean cada pitcheo, y hay un motivo por el cual son los campeones de la Serie Mundial. Por ende, nos sentimos bien en la posición en la cual nos encontramos, y vamos a disfrutar (el partido) de esta noche".

Aparte de todo lo anterior, Turner afirma que el cuadrangular de Gibson permanece en su mente como uno de los primeros recuerdos de ser aficionado de los Dodgers, mientras crecía en el Sur de California.

"He contado esta historia no sé cuántas veces ya desde que me convertí en miembro de los Dodgers", dice Turner. "Uno de mis recuerdos más tempranos en el béisbol es cuando estaba en la casa de mi abuela, viendo ese partido y ver a Gibby conectar ese cuadrangular. No puedo siquiera describirlo ahora. Es increíble".

El cuadrangular de Turner, el primero de la temporada en el cual los Dodgers dejan en el terreno a un contrario, debería finalmente dar suficiente exposición a nivel nacional e internacional a un resumen curricular de postemporada que tiene incluso a su propio manager comparándolo con predecesores de altura.

"No estoy diciendo que él sea David Ortiz. Sin embargo, jugué con David, y estamos hablando de momentos importantes y responder en grande", afirmó Roberts. "Y J.T. es justamente el hombre para nosotros en situaciones así. Tiene ese pulso en el cual puede mantener la calma y quedar dentro de la zona de strike, sin temor a fallar y sólo quiere estar ahí respondiendo".

Este fue el primer jonrón de Turner para dejar en el terreno (en temporada regular o postemporada) y fue el bambinazo para dejar en el terreno número 50 en la historia de la postemporada de Grandes Ligas. El hecho que Turner pudo conseguirlo en un escenario tan importante no debería caer como sorpresa.

Cuenta con 22 empujadas de por vida en postemporada y 10 en cinco encuentros de playoffs en la presente campaña. Aparte, cuenta con 13 imparables en 18 turnos en postemporada con corredores en posición de anotar, y su promedio ofensivo de .722 es el más alto de todos los tiempos entre peloteros con al menos 10 turnos al bate en postemporada con hombres en posición anotadora.

"¿Por qué no habría de disfrutarlo?", expreso Turner. "Tenemos la oportunidad de traer nuevamente un campeonato a Los Ángeles y, como he dicho, ha pasado mucho tiempo. Por ende, cada día debemos salir al terreno y jugar este deporte que todos amamos, y al cual hemos dedicado nuestras vidas enteras, es algo que no creo que ninguno de nosotros da por descontado".

El cuadrangular de Turner fue el evento estelar. Los cuadrangulares que sellan victoria siempre lo son, especialmente en octubre. Sin embargo, lo que los Dodgers han llamado en forma repetida su filosofía de "pasar el testigo" ha tenido todo que ver con preparar el escenario para que Turner disfrute su momento en el estrellato.

Yasiel Puig comenzó el rally para vencer el partido con un boleto contra Brian Duensing como primer bate del inning, su tercera base por bolas del encuentro. Puig pasó a segunda mediante el sacrificio de Charlie Culberson. Sin embargo, se quedó estancado después del ponche del emergente Kyle Farmer. Luego, el manager de los Cachorros Joe Maddon acudió a un nombre familiar en una situación poco familiar para él: el veterano abridor John Lackey, con el cual Chris Taylor negoció boleto.

"Quería ver que C.T. pusiera punto final", dijo Turner con respecto a Taylor. "Pensé que iba a conseguir el imparable importante. Pero, esa es la forma en la cual nuestra ofensiva ha funcionado durante todo el año. Ha sido el juntar (turnos al bate) fuertes y pasar el testigo al próximo. Esta noche, fue el caso que se trataba de mi turno".

Los Dodgers negociaron un total de nueve pasaportes en el partido, manteniendo su mentalidad incluso en las postrimerías del encuentro, cuando se hacía cada vez más evidente que un hit importante sellaría el destino del partido. Los Dodgers se tuvieron que enfrentar a 174 pitcheos en el partido. Los Cachorros vieron 118, y uno puede argumentar que la calidad de sus turnos al plato (un término del agrado de Roberts) se deterioró a medida que el partido seguía su curso.

Para Los Ángeles, fue el resultado de meses y meses, incluso años, de estar insistiendo en una máxima organizacional diariamente y esperar que ese mensaje resonara cuando era más necesario.

"Tenemos discusiones constantes con respecto a la calidad de los turnos al bate y no ser golosos", dice Roberts. "Tratamos de conseguir un buen turno al bate y hacer un swing bueno en el pitcheo apropiado. Es un mensaje claro y consistente, y los peloteros lo están asimilando".

Esa mentalidad fajadora y disciplinada le preparó la escena a Turner, quien conectó una recta de Lackey en el segundo pitcheo al cual se enfrentó. Turner remolcó todas las cuatro carreras de los Dodgers.

"Luego del boleto, ya no podíamos apostar en contra de Turner", dice Maddon. "Nadie ha logrado superar a Turner cuando se le han enfrentado, por ende, las cosas no funcionaron".

Rich Hill mantuvo el control durante la mayor parte de cinco episodios, en los cuales permitió apenas tres imparables y una carrera. Los ocho ponches de Hill fueron tope personal en postemporada para él. Sin embargo, cometió un error fundamental que fue aprovechado por los Cachorros, una recta que Addison Russell bateó hacia adentro y cerca del poste de foul del jardín izquierdo para la primera carrera del partido.

Hill, al igual que los demás, estaba emocionado por el hecho que Turner se paró al plato con el partido en su momento clave y, especialmente, que haya decidido ratificar su contrato con los Dodgers cuando era un agente libre cotizado el invierno pasado.

"Él ha sido increíble", expresó Hill. "Ha sido uno de los mejores jugadores de nuestro equipo. Para mí, en lo personal, tenerlo de vuelta me emocionó mucho. Ver que firmó nuevamente con nosotros. Él cumple cada vez que se le requiere. Es increíble poder ver eso y no puedo estar más feliz por él".

Si bien Hill necesitó de 79 lanzamientos para cumplir sus cinco innings de labor, los Dodgers esperaron a que terminase la labor de Jon Lester, contra el cual no hicieron daño importante; no obstante, hicieron que trabajara cada out. Lester otorgó cinco boletos, cifra tope en playoffs para él, y terminó su noche tras par de outs en el quinto episodio con 103 lanzamientos en su haber.

El segundo inning fue un perfecto ejemplo del plan de juego de los Dodgers contra Lester. No hicieron swing antes de su décimo lanzamiento del inning, durante el cual no permitió hits, más sin embargo otorgó dos bases por bolas. No fue una secuencia de pitcheos digna de mostrarla en cualquier resumen del encuentro, pero ayudó a crear el momento casi cinematográfico registrado en el noveno.

Los Dodgers lograron una carrera en el quinto para empatar el encuentro y sacaron a Hill de la loma. Eso inició una batalla de bullpens la cual, de acuerdo a las recientes tendencias, parecía inclinarse fuertemente a favor de los Dodgers.

De hecho, Brandon Morrow relevó a Hill y pudo silenciar a los Cachorros en dos innings perfectos, con apenas 18 lanzamientos de por medio. Josh Fields y Tony Watson fueron iguales de efectivos y eficientes en apariciones más cortas.

"Estos muchachos saben exactamente qué quieren hacer, y saldrán a ejecutarlo"; expresó Roberts.

Al momento en el cual Jansen ingresó al partido para iniciar así el noveno inning, la sequía de los Cachorros contra el bullpen de los Dodgers había llegado a cifra de 21-0 durante la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. En esta ocasión, sin embargo, el bullpen de los Cachorros estaba en un contrapunteo con el de los Dodgers, sacando ceros al igual que sus rivales y, cuando Jansen se encargó, el partido se encontraba trancado.

Jansen abanicó a Kris Bryant para empezar su aparición, su quinto consecutivo para iniciar esta Serie de Campeonato, ascendiendo la cifra de Cachorros retirados por el bullpen de los Dodgers a 22 en igual cantidad de turnos. Sin embargo, Jansen golpeó a Anthony Rizzo, terminando así la seguidilla y dándole a los Cachorros su primer hombre en circulación desde el quinto inning.

Desde la Serie Divisional de la Liga Nacional, los relevistas de los Dodgers han retirado a 24 bateadores al hilo, la racha más larga en la historia de la postemporada.

Tras el pelotazo a Rizzo, un Jansen claramente asombrado se recuperó y ponchó a Willson Contreras, luego retiró a Albert Almora Jr. Con un roletazo, lo cual abrió el camino para el dramático triunfo de Los Ángeles.

"Aquí lo importante es que todos nos cuidamos mutuamente", dice Jansen. "Esto no es un tema de este jugador solamente o de aquél. Aquí nos ayudamos todos a fin de mejorar diariamente. Así ha ocurrido todo el tiempo desde los entrenamientos de primavera, así lo hemos hecho".

Al momento en el cual se abrieron las puertas del clubhouse de los Dodgers a los medios, luego de la conclusión del partido, aún se mantenía el manicomio que explotó después del jonrón de Turner. Muchas sonrisas y palmadas en la espalda entre todos. El as zurdo Clayton Kershaw no podía ocultar su felicidad al caminar con los periodistas rodeándole y, en la forma eficiente usual con él, resumió la noche de la siguiente manera.

"Eso fue muy chévere", expresó.

Ahora los Dodgers y los Cachorros se dirigen a Chicago para el tercer juego de este martes y Los Ángeles estará disfrutando el ímpetu de una bonita coincidencia histórica, producida por mero capricho del destino. Mientras tanto, les dejamos con esta curiosidad: ¿Cuál fue la última ocasión en la cual los Dodgers estuvieron arriba 2-0 en una serie de postemporada a siete cotejos?

La respuesta: La Serie Mundial de 1988.

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